El momento oportuno

En nuestra vida cotidiana, muchas veces queremos encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente el resultado de nuestro crecimiento interno y que éste requiere tiempo.

Seguramente la impaciencia en muchos que aspiran resultados a corto plazo, es un arma de doble filo, pues abandonan súbitamente la tarea emprendida, justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta, sin pensar que el momento oportuno está por llegar de un momento a otro.


Anónimo

¿Obstáculos u oportunidades?

Cuando un tal David W. Hartman, de Filadelfia, se presentó en la Escuela de Medicina de la Universidad de Temple, la secretaria quedó totalmente asombrada.

Sospechaba que se trataba de una broma de mal gusto. Pero pronto se dio cuenta que esa solicitud era algo serio. Lo que la hacía tan inusual era el hecho de que David… era ciego.

Había perdido totalmente la vista desde los ocho años. Por supuesto se le escribió una carta por demás cortés. Se le explicó que ninguna persona con esta deficiencia lo había intentado jamás. Se trataba de ser cortés pero firme. A pesar de todo, David decidió intentarlo. Y se matriculó contra la opinión de todo mundo allí, pero apoyado por sus padres que lo conocían bien.

No había libros de texto en Braile y el costo lucía como un problema económico insuperable. David no pensó solamente en el problema como un obstáculo, sino también como una oportunidad. Investigó, trató de establecer posibilidades reales y acabó encontrando algunas alternativas. Apeló a la Organización de Grabaciones para Ciegos y obtuvo que le grabaran más de veinticinco textos completos. A la edad de veintisiete años, David W. Hartman se graduó como médico. Fue el primer ciego que terminara esta carrera en la Escuela de Medicina de la Universidad de Temple.

¿Dónde estuvo el secreto de su éxito? ¿En su firme determinación? ¿En la formidable fe en sí mismo? ¿En el apoyo incondicional de sus padres? ¿En las oportunidades que brinda un país rico a sus limitados físicos? Hasta donde yo alcanzo a ver, amigo lector, el momento crucial de esta historia real de éxito se produjo cuando David “vio” la oportunidad más allá del problema.

No es fácil hacerlo así. De ahí que mucha gente no lo intente. Sencillamente parece más fácil fracasar y echar mano de todas las excusas que justifiquen el fracaso ante los ojos de los demás… y ante los propios. ¿Cuál es el principal problema a que está usted enfrentado en este momento? Lo reto a que vea más allá. ¿Habrá tan sólo obstáculos insalvables? ¿Habrá oportunidades ocultas que hay que descubrir?


Emilio Santamaría S. | Director de Dale Carnegie Training, Honduras-Nicaragua-Costa Rica.